Actividad #1140

Aprender a decidir

Esta actividad tiene anexos, descargá la actividad para verlos.


Fecha de publicación

  • 29-06-2018

Habilidad/es

  • Autoconcepto

Contenido

  • Autoconocimiento y autoestima
  • Autonomía
  • Planificación y proyecto de vida

Etapa/s escolar/es

  • Transición a la etapa postescolar
  • Transición entre ciclos de secundaria

Participantes

  • Alumno/a
  • Otros

Tipo de actividad

  • Grupal

Tiempo estimado

  • 60 minutos

Espacio/s adecuado/s

  • Aula / Salón
  • Mesa de trabajo

Tipo de recurso

  • Imágenes
  • Otro
  • Video

Material necesario

  • Copias de los Anexos 1
  • 2 y 3
  • Pizarrón o afiche y marcadores
  • Dispositivos con acceso a internet
  • si están disponibles. No son indispensables.

Apta virtual

  • Si
Objetivo

Aplicar un proceso explícito de toma de decisiones a una situación vinculada con la etapa posterior a la escuela secundaria, distinguiendo alternativas, criterios personales, información disponible, incertidumbres y próximos pasos.

Inicio de la actividad

Decidir no es adivinar

Para comenzar, se presenta en el pizarrón la siguiente situación: “Faltan pocos meses para terminar la secundaria. Una persona dice: ‘Tengo que elegir ahora y no puedo equivocarme’. Otra responde: ‘Puedo investigar, comparar y tomar una decisión con la información que tenga; después podré revisarla si aparecen razones nuevas’.”

Se pregunta:

  • ¿Qué idea sobre las decisiones aparece en cada frase?
  • ¿Todas las decisiones tienen consecuencias irreversibles?
  • ¿Qué diferencia hay entre decidir con incertidumbre y decidir sin información?
  • ¿Qué cosas podemos controlar en una decisión y cuáles no?

Se introduce una idea central: una buena decisión no se define únicamente por el resultado final. También puede evaluarse por la calidad del proceso con el que fue tomada y por la información disponible en ese momento.

Desarrollo

Primera parte — ¿Qué estoy decidiendo realmente?

Se entrega el Anexo 1 — Desarmar una decisión. En equipos pequeños se trabaja con situaciones hipotéticas relacionadas con el egreso: elegir entre dos propuestas de formación, combinar estudio y trabajo, postergar una inscripción para obtener información, realizar una capacitación breve o explorar una opción todavía desconocida.

Para cada situación se identifica:

  • qué decisión hay que tomar;
  • qué alternativas existen y cuáles podrían faltar;
  • qué información ya está disponible;
  • qué información sería importante buscar;
  • qué aspectos dependen de la persona y cuáles dependen de factores externos.

Segunda parte — Mis criterios no son una respuesta automática

Cada persona elige una decisión real o hipotética que quiera analizar. Puede estar relacionada con estudios, formación, trabajo, organización del tiempo u otro proyecto posterior al egreso. No es necesario compartirla.

Se propone identificar entre tres y cinco criterios relevantes. Por ejemplo:

  • interés por la actividad o el campo;
  • tiempo disponible;
  • costos y posibilidades de apoyo;
  • distancia o modalidad;
  • requisitos de ingreso;
  • compatibilidad con otras responsabilidades;
  • oportunidades de aprendizaje y desarrollo;
  • bienestar y sostenibilidad de la opción.

Se aclara que los criterios no tienen el mismo peso para todas las personas y que pueden entrar en tensión. Decidir implica, muchas veces, priorizar sin encontrar una alternativa perfecta.

Tercera parte — Comparar alternativas con evidencia

Se entrega el Anexo 2 — Comparo antes de decidir. Cada persona registra dos o tres alternativas y las analiza según sus criterios. Cuando falta información, se marca como “no sé todavía” en lugar de completar con suposiciones.

Se trabaja especialmente sobre tres distinciones:

  • Dato verificado: información que puede rastrearse a una fuente pertinente.
  • Valoración personal: importancia que una característica tiene para quien decide.
  • Incertidumbre: información que todavía falta o consecuencias que no pueden conocerse con certeza.

Si se investiga en línea, se priorizan fuentes oficiales para requisitos, fechas, aranceles, becas y características institucionales.

Cuarta parte — Anticipar consecuencias sin pretender predecir el futuro

Para cada alternativa se pregunta:

  • ¿Qué podría ganar o facilitar esta opción?
  • ¿Qué dificultad podría generar?
  • ¿Qué consecuencia sería reversible y cuál sería más difícil de modificar?
  • ¿Qué podría hacer para reducir un riesgo o una dificultad?
  • ¿Qué información nueva podría hacerme revisar esta alternativa?

Se evita presentar esta anticipación como una predicción. El objetivo es reconocer consecuencias plausibles y preparar respuestas posibles.

Quinta parte — Decidir, posponer o seguir explorando

Se entrega el Anexo 3 — Mi decisión provisional. Cada persona elige entre cuatro resultados posibles del proceso: avanzar con una alternativa, descartar una alternativa, postergar la decisión mientras busca información específica o ampliar el conjunto de opciones.

La ficha pide justificar la elección con esta estructura:

  • Por ahora decido…
  • Los criterios que más pesaron fueron…
  • La información en la que me basé fue…
  • Todavía tengo incertidumbre sobre…
  • Mi próximo paso será…
  • Revisaría esta decisión si…
Cierre

La puesta en común es voluntaria y se centra en el procedimiento:

  • ¿Qué cambió cuando separaron datos, criterios e incertidumbres?
  • ¿Qué significa que una decisión sea provisional?
  • ¿Cuándo puede ser razonable no decidir todavía?
  • ¿Cambiar una decisión después de aprender algo nuevo significa que la decisión anterior fue necesariamente mala?

Como cierre individual, cada persona completa:

  • Una pregunta que quiero hacerme antes de una decisión importante es…
  • Una información que no quiero volver a suponer sin verificar es…
  • Cuando tenga dudas, mi próximo paso puede ser…
Recomendaciones para el tutor

• No orientar hacia una decisión particular ni evaluar las elecciones personales. La actividad enseña un proceso, no prescribe resultados.
• Evitar el mensaje de que continuar estudios superiores es la única decisión correcta después de la secundaria. Pueden existir trayectorias formativas, laborales y combinadas.
• No utilizar inventarios de personalidad, inteligencias o estilos de aprendizaje como instrumentos que determinen qué debería elegir una persona.
• Distinguir una decisión informada de una decisión exitosa: incluso un proceso razonable puede producir un resultado inesperado.
• No presentar la indecisión como falta de compromiso. A veces posponer una decisión para obtener información es una estrategia razonable.
• Reconocer condicionantes económicos, familiares, territoriales e institucionales. No todo obstáculo puede resolverse mediante esfuerzo individual.
• Evitar que el intercambio grupal obligue a exponer información privada. Se pueden utilizar situaciones hipotéticas durante toda la actividad.
• Cuando una alternativa dependa de información cambiante, registrar fuente y fecha de consulta.
• Retomar el Anexo 3 más adelante para revisar qué información nueva apareció y si corresponde mantener, ajustar o reformular la decisión.

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